Mi nada reposa en el inicio

de cada nueva poda.

    

El ego se agiganta miserable;

me constriño y reniego

para humillar el rostro;

el aplauso se enmudece,

la caricia se agota.

     

¡ Eres un poco de nostalgia

con un poco de nada !

 

 

 

...Mi nada es una almendra carcomida

quebrando la ternura.