Gris
...Es
el ocaso de mi selva interna,
este
sabor a nada,
esta
manía de ser.
Gris
fue mi conciencia,
mi
abrigo de lagarto,
su
corazón de cuarzo.
Grises
parecen mis dedos,
mis
hechos e incongruencias,
las
risas de mi triste aldea gris.
Un
tanto menos gris
es
el sudor de mi alma,
su
sed, su afecto y su defecto;
la
factura del servicio,
la
muerte del poeta.
Grises,
mi
ilusión y su anhelo,
el
maquillaje de alegría,
el
porvenir de mis hijos,
el
gato, las migajas de pan,
la
alfombra de mi calle.
...son
las sábanas que cobijan este sexo,
este
bochorno insoportable,
mi
fama y su textura.
Me
duermo con gristeza,
lento,
poco a poco, tibio,
como
la llama solitaria de una candela pequeña.
¡ Tu silencio me insinúa el azafrán !
Abro
los párpados,
me
fumo el semisueño,
observo
mis manos y comprendo mi verdad:
...
En Tu Servicio abunda la alegría
y
al pronunciar Tu Nombre
lo
comprendo :
¡
Sólo la muerte es gris !