Llueve

 

Las estrellas se apagan esta noche

como candelas en tormenta.

 

Del cielo antimateria se desgaja

una granizada de absurdos,

a mi pequeña Soledad le preocupa romper

su crisálida de acero.

 

Sería más feliz

con sus alas atadas a una cama de vidrio,

pero aquí me encuentro...

sediento, retorciéndome

bajo las nubes ácidas de mi nostalgia.

 

¿ Me puedes quitar el destino y las amarras

con el oro y la ternura que nacen de tus ojos ?

 

¡ Necesito morir,

quebrar el mito una vez más con los labios:

amarte en una nueva realidad !

 

...¿ Nos negará el sol

la alegría de su párpado vital ?

 

¡ Mi Vida !:

La crisálida se rompe,

deambulo de corazón en corazón,

ofrezco agua como naciente en el desierto

y muestro humilde, necio y furioso...

 

...¡ la necesidad de amarnos !