María
Esperanza
I
María
se subió sobre una nube roja
junto
a mi mariposa.
Amordazo
el lenguaje de las alas,
su
estrella aluniza
en
la felicidad oculta del silencio.
¡
Vamos Esperanza,
a
las rosas de mi anhelo,
levantemos
el mármol
que
marchita tu perfume !
¡
Disfrutemos la sonrisa de los musgos,
el
tiempo nos exige el juego de vivir.
II
Mi
mariposa ya no vuela,
mi
plenitud semeja un mito,
mi
gozo renace de su fuerza.
Sus
rosas dialogan en mi templo,
el
veneno ya no mata,
mis
ojos lloran sangre,
y
el mundo es el mismo.
Nacimos
para ser felices,
me
lo creo:
¡
criatura, verdugo de ilusiones !
III
¡
Mamita de oro !:
Tus
manos ya no ocultan tu impotencia,
tu
bordón camina solo y silencioso.
El
sauce que surgió de tus senos,
proporciona
sombra y alegría
a
millones de pericos gritones,
que
exhultan este nuevo sol.
No
te extrañe verlo mudo
cuando
lo extraigan de raíz,
construirán
un coliseo,
una
cancha de fútbol,
o
un parqueo de mentiras.
¡
María Esperanza !:
si
danzo con las raíces al aire,
los
grillos ladrarán
y
los cuervos no dejarán despojos...