¡
Porque te amo !
Ha
llegado la hora
de
abandonar la alegría de sus ojos.
Me
alejé dos días de sus labios
y
aquí agonizo
sin
la textura de su piel.
Tengo
miedo:
¡
Sí, Señor,
no
de salir del foso,
ni
de sangrar mi destino,
tengo
miedo de no aceptar Tu voluntad !
Mi
pequeña llora lo que no lloro;
por
Amor a Tu Palabra, cuídala...
...Sólo
Tú sabes
si
la aurora anunciará
...el
sepelio del Absurdo.