¡
Señor...acepto !
¡
Señor y Dios mío !:
¿
Por qué me has dado tu consciencia ?
¿
Quién soy en la dimensión del Hijo,
sin
habértelo solicitado ?
¿
Quién guardará mi llanto,
mi
risa y mis anhelos ?
Renovarán
la faz de la Tierra,
la
sed y la pasión de mi jaula ?
¿
Mostraré Tu rostro ?
¿
La espada mortal de la Palabra ?
¿
Cuántos mitos y dioses
quebraré
con el Poder de Tu Amor ?
¡
Multiplica en estrellas
mi
coraje y mi obediencia !