Vidrios

 

Guardo un vidrio roto

en el dormitorio de mi corazón.

En mi lecho de ilusiones

hay un cristal que molesta y molesta

a mi amada Soledad:

vidrio incómodo como remordimiento,

inconsciente amargura involuntaria,

vacío de ternura,

sobrecarga incomprendida,

alegría contenida, anhelo de texturas,

gloria del servicio,

fidelidad mutua y devota...

comprimida sensibilidad.

Conservo una ventana rota

en la casa que guardo bajo el pecho:

...¡ Hay tanta vida en mi desierto,

muchas ansiedades, apenas soportadas !

- ¡ Ven desanuda en mi las olas de tu gracia !

Te necesito completa,

sin vidrios nuestro lecho,

muerto el orgullo en nuestro gozo.

- ¿ Dónde te escondes, mi guerrera,

la amante eterna, la mujer hermosa,

la niña suave, la madre de mis hijos ?

El humo de la duda me invade,

mis noches testifican tu ausencia

y todavía...

 

¡ no duermo sin tu piel !