Entrañas
de misericordia...
...Gime
el cielo en su esperanza,
anhelos
de fertilidad.
Del
rosal de mis estrellas he guardado un botón,
una
rosita ilusionada
que
aún no germina en tu dolido corazón.
¡
Pequeña, mi pequeña !:
Abre
tus manos,
elévalas
al cielo y recibe la lluvia de mi Amor.
Yo
soy...
el
padre de esa estrella azul
que
restaura el mar que fluye de tus ojos;
el
aceite que deshace la grosería del pasado;
el
vino que aún no reposa sereno
en
el ánfora de tu piel.
Confía...
confía
en la alegría de mi soledad,
abre
noble el abismo de tu corazón,
recibe
el canto de mi gozo sin fin.
Encontrarás
el cristal de tus sueños infinitos
en
los labios de una estrella escondida
y
en la ternura de una victoria real.