Hijo de la Aurora

 

Del azul profundo y misterioso,

el año celestial nos muestra

la dimensión de su espiral.

 

Del reflejo que suda la luna del milenio

cae una niebla roja y densa:

los grillos de mi fortuna

navegan sobre ríos duros y grises,

los abejones de mis sueños se estrellan

contra las flores multicolores del neón.

 

El ruido crece y crece como espuma,

el invierno del ser humano

anuncia escandaloso

la "gloria del absurdo".

 

Centenas de millones

vegetan dormidos, casi descompuestos,

cuadros que recrean el placer de morir.

 

La Dignidad camina sobre su piel herida,

despreciada igual que su hermana Humildad,

ambas oprimidas y olvidadas

por tanta indiferencia.

 

La Verdad se polariza,

ser de luz que se sumerge como el cisne

en un lodo sangrante, amarillo y nauseabundo

y surge limpio:

 

"La semilla ha de pudrirse

para germinar"...

"Es hora de nutrirse de nuestros propios críos"

 

La gracia se viste de dolor,

la Gloria se desprende de las nubes:

el Amor camina entre los hombres

oculto y silencioso...

 

Es la hora de morir para nacer,

la aurora se desnuda por última vez:

 

...¡ El Hijo nos entrega la primavera

de un universo aún desconocido !