Ayuno
Humillo
mi alma,
ayuno
ternura, amor y texturas,
Me
fortalezco en el canto del yigüirro,
casi
llueve mi fortuna,
pero
aquí me encuentro
en
esta jaula de piel...
Sin
ser ángel,
acepto
ser un punto con las alas abiertas
que
se pierde en lo profundo de tu espacio,
añorando
las nubes.
¿
Qué sentido tiene la justicia,
si
la satisfacción es el gozo falso de mi ego ?
Y
no elegí
la
aflicción de mi orgullo,
ni
el llanto de mi soledad,
ni
la falta de metal, para no hacer mi gusto.
No
elegí los padres que me trajeron
a
este escenario insípido,
ni
a mis hermanos,
ni
a la Mujer que tanto extraño.
Ni
a los herederos de este futuro sordo,
ni
a los amigos
de
esta aldea triste.
Pero
al nacer
guardé
un propósito,
un
camino, una guerra por la vida,
una
muerte por amor.
Mi
enemigo es sólo uno,
con
su legión de encantos,
mi
vida, ésta redención,
mi
muerte, la necesidad de ser servido,
mi
camino, el descenso de este mundo
y
el ascenso a la gloria de mi padre.
Tomar
el nervio como al acero y templarlo,
así
es el filo de la Palabra eterna,
la
espada que mutila esta vanidad,
el
bisturí que cambia
este
corazón de dolores,
amores
y esperanza.
Ayuno
por no ser inflado y desinflable,
para
tocarte más allá de mi pobreza,
para
ofrecerte voluntario
este
amor que no se digna a callar.
...¡
Para besarte con este corazón sangrante
!